Masaje tailandés

  • Precio 35 €
  • Duración: 50 minutos

Aunque se llama masaje no es para nada lo que entendemos  por masaje, no se hace en una camilla, no se usa aceites y la persona que lo recibe está vestido con ropa cómoda y elástica.

Se supone que su fundador fue Jivaka Kumar Baccha , amigo y médico de Buda hace 2500 años.

Durante mucho tiempo el masaje tailandés se ha considerado un rito religioso y hasta hace poco sólo lo daban los monjes y, como no nunca se daba a mujeres.

Consiste en  una serie de presiones, torsiones, estiramientos y movilizaciones de las articulaciones.

Para darlo se usan manos, dedos, codos, pies y rodillas.

Las presiones se aplican cuidadosamente en los canales Sen, que según la medicina tradicional tailandesa es por donde fluye la energía vital necesaria para los procesos mentales, físicos y emocionales. Si esta energía está bloqueada o desequilibrada puede surgir el dolor o la enfermedad.

Con el masaje thai o tailandés se libera esa energía bloqueada.

Tiene una gran influencia del yoga hindú sólo que en este caso los estiramientos son pasivos, es decir, la persona que recibe el masaje no tiene que hacer nada sólo relajarse y disfrutar de las sensaciones de los estiramientos. El que da el masaje, en este caso yo, es quien hace todo el trabajo. Algunas de las asanas de yoga como la cobra se usan en el masaje thai.

Pero no te asustes, no se trata de hacer estiramientos fuertes o dolorosos, al contrario, cada uno tiene diferente flexibilidad igual que tiene diferente umbral del dolor y es importante respetarlo.

En el masaje thai los estiramientos son suaves, rítmicos, fluidos y progresivos, siempre teniendo en cuenta las características de cada uno ya que los músculos ante el dolor se contraen y buscamos precisamente lo contrario.

Y si estás pensando que tú no eres nada flexible y que este masaje no es para ti, todo lo contrario, precisamente te vendría muy bien para ganar un poco de flexibilidad de una manera suave y sin dolor.

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